Sabiduría y asombro: entrelazando generaciones para un futuro más saludable

 

Últimamente he pensado mucho sobre cómo los movimientos perduran. Muchos nos incorporamos a este trabajo con la creencia de que, si nos organizábamos con determinación, establecíamos suficientes colaboraciones y manteníamos nuestro compromiso con mucho empeño, lograríamos finalmente llegar a un punto en el que la lucha se habría ganado. Con el paso del tiempo, he llegado a comprender algo diferente. Cada generación hereda retos que ellos no crearon y oportunidades que no podrían haber previsto. El progreso rara vez es lineal, y el trabajo continúa porque las personas deciden llevarlo hacia delante juntas. Esa reflexión inspiró el tema de este año del Colorado Health Symposium: Sabiduría y asombro: entrelazando generaciones para un futuro más saludable

Con frecuencia hablamos de pasar la batuta de una generación a la próxima. Lo que más me sorprende ahora es que ese intercambio no es instantáneo. Durante un breve periodo, las personas avanzan en conjunto. Se comparten conocimientos. Las relaciones se profundizan. Se genera confianza. Una generación ofrece las lecciones aprendidas a través de la experiencia, mientras que la otra aporta nuevas ideas, energía, y maneras de ver el mundo. El futuro se forja en ese espacio entre ambas.

Ese es el momento en el que muchos de nosotros nos encontramos hoy.  

En todo Colorado y en todo el país, las comunidades se enfrentan a la incertidumbre, la división, los ataques contra los avances por los que tanto se ha luchado y la creciente presión sobre las organizaciones y los líderes que trabajan más de cerca en estos aspectos. Al mismo tiempo, veo cómo cada día emerge una creatividad extraordinaria, valor y liderazgo. Veo a personas organizándose de nuevas maneras, formando colaboraciones poco convencionales, desafiando antiguas suposiciones e imaginando posibilidades que las generaciones anteriores quizás no habían considerado. 

Se necesitará tanto sabiduría como asombro para el trabajo que nos espera.  

La sabiduría nos recuerda que los cambios duraderos se construyen a través de relaciones, perseverancia y confianza. El asombro nos mantiene abiertos a nuevas ideas, nuevos líderes y nuevas posibilidades. Juntos, nos ayudan a honrar lo que nos ha precedido, mientras permanecemos dispuestos a generar lo próximo.

Estos temas se entrelazarán a lo largo del Simposio de este año. Chase Strangio, destacado abogado especializado en los derechos civiles y defensor de la justicia transgénero, y Loretta Ross, aclamada activista, educadora y pionera del movimiento por la justicia reproductiva, nos ayudarán a explorar la identidad y el sentido de pertenencia y como abordar las diferencias sin perder de vista nuestra humanidad compartida.  El reverendo Dr. William Barber II, líder moral reconocido a nivel nacional y copresidente de la Campaña de los Pobres, nos desafiará a reflexionar profundamente sobre la responsabilidad colectiva, el liderazgo moral y el largo camino del trabajo por la justicia. Priya Parker, autora de The Art of Gathering (El arte de reunirse) y experta en el desarrollo de vínculos significativos y comunidades, nos invitará a considerar cómo reunirse con intención puede ayudar a sostener a las personas, organizaciones y movimientos a lo largo del tiempo.    

Además de estas charlas en el escenario principal, los participantes podrán participar en talleres, charlas relámpago, sesiones de pósteres, actuaciones, actividades de bienestar y numerosas oportunidades para aprender los unos de otros. Algunos de los momentos más valiosos ocurrirán entre las sesiones, durante las comidas y en conversaciones que nos recuerden que no estamos desempeñando esta labor solos.  

Esos momentos son importantes porque los cambios duraderos siempre han avanzado al mismo ritmo de la confianza. Los movimientos más sólidos se construyen a través de relaciones que nos ayudan a superar los momentos difíciles, celebrar las victorias, compartir las dificultades y continuar avanzando juntos. 

También creo que la alegría tiene un papel importante que desempeñar en esa labor. En tiempos difíciles, puede ser fácil dejarse llevar por la ira, la frustración o el miedo. Aunque esas emociones son reales y comprensibles, no pueden ser lo único que llevemos adentro. La conexión, la risa, la música, el contar historias y estar en comunidad son todas fuentes de alegría. La alegría nos ayuda a sostenernos. Nos recuerda lo que queremos lograr con nuestro trabajo y por qué esa labor es importante en primer lugar. Esperemos y dejemos que la alegría nos acompañe cuando nos reunamos.  

En definitiva, deseo que el Simposio de este año haga que todas las personas se sientan llenos de energía, conectados y seguros de que forman parte de algo más grande que ustedes mismos.

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